Cronica de un secreto

Él es transparente. Ni cuando se quiere esconder puede. Lo odia y quiere ser oscuro, como su amado negro, verse protegido y nunca al descubierto. Pero no puede. Y se sorprende cuando los demás si. Se sorprende de durante cuantísimo tiempo se ha podido guardar un secreto.

Se siente traicionado por aquello que le ocultaron. Y en el fondo, se siente inmensamente solo al creer que un secreto es falta de cariño y confianza. Quizás no, pero así lo siente su corazón. Siente que todo ha cambiado, no por lo que fue revelado, sino por el modo de ocultarlo. Se siente ciego.

Y tampoco entiende cómo y porqué. Y quiere entender. Quiere no estar solo, quiere estar con él. Se pregunta una y otra vez si quiere estar con él. Si es eso lo que pasa. Pero sabe que no, pasó. Mas por alguna razón, como siempre, los ojos se le humedecen sin más. Se contiene, siempre se contendrá. En eso se basan los secretos. En contención.

Paris



Paris est élevé (alto).


Paris est le sol (suelo).


Paris est de couleur (de colores).


¡Paris est en blanc!



Je t'aime de mille manières. Et c'est le début.

Cronica del romanticismo

Había un plan. Y luego otro. Y otro. Realmente, su vida empezó con planes. Pero ya no. Dejarse llevar mola más. Así que el, se deja llevar. Camina con pasos de baile porque es lo que le sale. Le sonríe a la luna porque la quiere con locura. Y el resto dejo de importar.

Se hizo dulce porque le gustaba el chocolate. Se hizo picante porque necesitaba adaptarse. Se hizo ver porque de otra forma no podía ser. Y puede que eso ahora le este en contra, pero no importa. El mundo no empieza ni termina en una cama vacía.

Las hojas del otoño le caen heladas en la cabeza mientras el se enamora de sus caderas. Pisa blanco encantado, pensando en lo mucho que le gusta el suelo congelado. Él, siempre tan caliente, sabe que más calor le sofoca y por eso ama el invierno.

Y después de tanto invierno, no se imagina una primavera. La ve rara, demasiado tonta y enamorada. Se sabe cuidar a si mismo como nadie y por eso prefiere ese nadie. Y si alguna vez aparece alguien tendrá que entenderlo. Él es demasiado uno para ser dos.

La estación LGTB




Plaza de Castilla.

Crónica de una calle

Faldas cortas, tacones altos y escotes marcados le miran como preguntando. "En eso no estaba pensando" deja atrás su vena lujuriosa y descubre una belleza rota creada por hacer del placer un trabajo obligado, obsceno y falto de respeto.

Alguien compra oro y parece que desea que el resto lo sepa. Todo es barato y huele a plástico condensado. Los acentos mezclados son un nuevo dialecto. El Sol quema, el dong del reloj atormenta. A la ballena no se la lleva la marea. Entre tanto mundo es imposible no quedarse mudo y más difícil aún es descubrirse.

Aquí el negro es un escudo y la sonrisa una espada. En medio de este todo que le parece tan nada busca una mirada. Aguja en pajar, ¿dónde estás?

Canción propia

El otro día pensaba que canción iba con mi cumpleaños. O lo que es lo mismo, que canción iba conmigo. Tenía que ser, obviamente, de La Oreja de Van Gogh. Tener un toque alegre, un toque azul, un toque de despedida y otro de bienvenida. Un toque de amor y un toque de melocotón. La chica del gorro azul, con sus mejillas de color, la almendra que se cayó y llora triste porque aún no se ha caído su amor.

Harrylatino y yo

Imitando a mi querido Cronista, hago una entrada que tengo pendiente desde hace mucho, dedicada a algo que fue muy importante para mí y que me ha hecho ser lo que soy en gran parte.

Cuando uno tiene 15, 16 años, quiere y conoce muchas cosas pero no entiende ni mucho menos ninguna de ellas. El mundo es un lugar nuevo, que te quieres comer, pero del que no sabes nada. Y con esas, y otras más y más tristes, llegué yo a Harrylatino. Sin tener muy claro mis capacidades, creyendo que podía hacer poco o nada y que yo, rara y desintegrada, lo iba a tener muy difícil para encajar en la vida, encontré un lugar donde la imaginación, el esfuerzo y la amabilidad, eran lo habitual.

En HarryLatino aprendí a hacer casi todo lo que hoy es mi pasión. Empecé a escribir prosa lírica, empecé a hacer fotos, empecé a diseñar, a organizar, a hablar en radio, a trastear con el ordenador, etc. Aprendí que hay gente buena, y gente buena cabreada que se vuelve incontrolable… Y lo más importante, empecé a hacer amigos. Amigos a los que les gustaba que me riera. Amigos que estaban tan locos como yo. Amigos que escuchaban, entendía, aconsejaban, y se dejaban escuchar, entender y aconsejar. Antes de HarryLatino, eso era una excepción.

Así que, ayer que la web pottérica en castellano más grande hizo 10 años, yo, que apenas estuve en ella cuatro años, me sentí cumpleañera también.