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Cataluña es una nación

Los nacionalismos, españoles, catalanes, vascos o villaconejeños me trauman. No los entiendo. Yo, soy muy individualista y muy poco tradicional, no me gusta mucho identificarme con mi país o mi territorio y mucho menos con todos aquellos símbolos y costumbres que lo representan. No puedo, no está en mi.

Pero hay gente que se identifica con todo eso. Hay gente que se identifica con una bandera, y con dos. Con una lengua, y con dos. Con unas tradiciones, y con dos. La RAE define una nación con cinco acepciones, de las cuales tres nos interesan (el resto no es que digan cosas que no nos interesen porque van en contra de mi argumento, es que son darle vueltas a lo mismo):

1. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno.
2. Territorio de ese país.
3. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.

Estás tres ideas, ¿se contradicen? Es decir, ¿una nación son los habitantes y el territorio de un país nada más? ¿Qué pasa con la tercera idea? ¿una nación no puede ser un conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común? ¿no puede ser España una nación y la vez tener dentro de sí misma otras naciones? He escuchado a catalanes decir que se sienten españoles y catalanes. Era incapaz de entenderlo, pero ahora lo veo claramente. Uno puede identificarse con dos banderas, con dos lenguas y con dos tradiciones diferentes. La RAE también denomina a eso nacionalidad (y así se denomina en la Constitución Artículo 2 y en diversos estatutos). A mí me parece que es una forma de decir nación sin decir nación, la verdad, un vocablo político absurdo.

La Constitución determina en ese Artículo 2 que:

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Por lo tanto la nación española es indisoluble y común a todos, pero en ningún punto marca la imposibilidad de que exista una nación dentro de la misma nación española. Y más cuando reconoce nacionalidades, que según la RAE son lo mismo que naciones. No soy juez del Tribunal Constitucional y no tengo su inmensa experiencia y sabiduría, pero no creo que el término "indisoluble unidad" sea justificación para rechazar a otras naciones en el interior de España.

Después de mucho pensar me he dado cuenta de hasta que punto es discriminatorio para los catalanes, que si se sienten una nación porque así lo aprobaron en referéndum les estén diciendo que se den una vuelta. No vivo en Cataluña así que no sé hasta que punto esto afecta e importa a los catalanes, pero me pongo en su lugar y me jodería bastante. A saber cómo acaba esto.

Una razón para ser feminista

Que no me jodan. No somos iguales. No somos mejores, tampoco somos peores. Somos un género puteado hasta por la propia naturaleza. Y que vengan los hombres y me lo nieguen ahora.

Negadme que se nos educa para tener niños desde pequeñas, negadme que tenemos en nuestras manos la responsabilidad de dar a luz (con dolor) a todo el jodido planeta. Negadme que todos los puñeteros meses de la mayoría de nuestra vida sin comerlo ni beberlo nos toca ser otras, otras que no queremos ser, otras tristes, débiles y dolidas. ¿Vuestra vida de "hago lo que me sale de la polla total ellas me lo van a consentir siempre" es mala? Venga ya, chavales.

Nos toca estudiar lo mismo que a vosotros, trabajar lo mismo que a vosotros (a veces no nos quieren contratar no sea que nuestro instinto maternal nos nuble el sentido y se vaya a cagar la productividad), pelear lo mismo que vosotros, y encima vamos y una vez al mes nos ponemos a llorar sin razón alguna. ¿Os creéis que esto es fácil? ¿Os pensáis que es divertido ser una persona diferente sin pedirlo? ¿Nos habéis visto cara de masoquistas?

Nunca habrá igualdad, porque nosotras lo tenemos peor y eso jamás lo entenderéis y aceptaréis ya que vuestro fuerte no es la empatía. Y sí, soy radical. Las hormonas me ponen así, ¿podéis decir vosotros lo mismo, miembros del género con el control de sus propias emociones? Pues eso.

Europa vota, no seamos menos

¡Qué insensatez no preocuparse por Europa! Yo, con mi corta edad, no soy hija del franquismo, sino de la Unión Europea. Ya dije alguna vez que no me siento nada española, y si muy europea.

Europa nos trajo el euro, que creáis o no va mucho más allá de un cambio de moneda, es un cambió de política económica. Europa, con sus increíbles fondos y subvenciones, nos trajo el desarrollo. Trajo unidad, trajo una nueva forma de enfrentarnos a los retos del futuro.

Que no os engañen, el parlamento europeo decide y mucho. Controla el presupuesto, las leyes y las comisiones. En el parlamento europeo es donde te puedes hacer oír más allá del gobierno, pues tu voto está ahí.

Europa importa, Europa vale mucho, Europa es nuestro futuro, y es esencial que nos preocupemos por Europa. Los políticos que hagan lo que quieran, somos nosotros quienes tenemos el derecho y la obligación de cambiar las cosas. Da igual lo que votes, pero hoy, hay que votar por Europa.

Políticos

Había pensado hacer una pequeña crónica del Debate sobre El Estado de la Nación, pero no he podido ver tanto como me hubiera gustado del mismo y las conclusiones de unos y de otros me han dejado un poco fría, así que no será esta vez. Pero me he parado a pensar, mientras oía con sorpresa como Rajoy decía a los socialistas que no saben leer, que valoramos muy poco a los políticos. A unos y a otros.

Los políticos se pasan la vida peleando por diversas cosas de escaso interés y utilidad para el ciudadano, llevándose continuamente la contraria, generando conflictos constantemente. Los políticos se aprovechan de su posición para tener beneficios, conseguir regalos y amasar grandes sumas de dinero. A veces les pillan, otras no. Los políticos siempre dicen las mismas cosas, siempre defienden los mismos intereses partidistas, siempre buscan ganar votos y no ganar soluciones a los problemas estatales. El Parlamento, es un gallinero.

¿Qué tal el retrato? ¿Exagerado? No lo creo, es lo que se oye en la calle y lo que todos creen, piensan y comentan. Pero mi realidad es otra.

Imaginad un mundo sin partidos políticos (ni siquiera uno totalitario), un mundo en donde el gobierno (ese al que culpamos de todo lo que sucede) no existiera. Nos veo viviendo en cuevas, muriendo a los treinta, comiendo conejos asados en una hoguera. Sin libros, sin internet, sin ciencia. Desconociendo aquello que está lejos de nosotros, desconociendo nuestro potencial y todo aquello asombroso que somos capaces de crear.

La organización política es lo que nos ha hecho evolucionar de un modo u otro, aunque ésta fuera autoritaria. La organización política mantiene el Estado del Bienestar, ese que asegura educación, infraestructuras, sanidad, libertad y derechos, ese que nos permite avanzar, generar e ir más allá.

No es perfecta. Está llena de corrupción, abuso, egocentrismo y estupidez, las cuales permiten que aún no todos en el mundo puedan disfrutar de las mismas cosas, que aún mueran de hambre muchos de los que viven en el planeta. Pero aquellos que me leen hoy, me leen en parte gracias a los políticos de la historia. Escribo en parte gracias a ellos, y sólo por eso, me lo pensaré un poco antes de culparles de todo, de quejarme de todas sus acciones.

Otra vez Berlusconi dando la talla (de sujetador)

A este hombre no hay quién le pare. Cuando puso a una modelo como ministra quedamos trastornados, pero no quisimos juzgar mal a la mujer, quede seguro vale mucho. Cuando dijo del gabinete de Zapatero que "era demasiado rosa" ya apuntaba maneras. En Italia podía hacer lo que le diera la gana, así que como no tenía gracia hacerlo, había que meterse en lo de los demás.

Visto que le salió mal porque aquí el machismo no es una religión (bueno, quién sabe), ha decidido jugar a lo grande, y faltar el respeto al parlamento europeo, a la Unión y a todos los europeos repitiendo la jugada de la ministra, pero esta vez más descaradamente y en las listas para ser europarlamentarias.

¿De verdad alguien se cree que ex-concursantes de Gran Hermano tengan capacidad de decisión política? Bueno, no se para qué pregunto, si al parecer las va a instruir para que sepan lo que es Europa ¿De verdad alguien no ve hasta donde llega la estupidez de este señor que utiliza a mujeres de película porno como objeto político?

Pero más allá de ellas... ¿Qué Europa se puede formar con alguien así? ¿De qué modo lograremos que los ciudadanos den importancia a una cámara en la que se deciden tantas cosas importantes para sus vidas si este hombre se toma a juego las elecciones europeas?

En Italia que haga lo que quiera. Que se haga cuatro liftings, cinco liposucciones, se tire a todas sus ministras, lo grabe todo en video y lo emita en la televisión pública. Los italianos le votaron, allá se lo coman con patatas a él y a sus chorradas egocéntricas a la altura de las chavistas pero de derechas. Pero a los demás que nos deje en paz, y sobre todo, que no falte al respeto a aquello que permite a su país ser mucho de lo que es ahora.

¡Con Europa has topado, querido Berlusconi!

Envidias

Estoy viendo el canal 24 horas, ese que tiene TVE en la TDT (toma lluvia de siglas), y en esa curiosa y fantástica oportunidad que tienen ellos de analizar las noticias de forma profunda, descubro que en la última cumbre del G-20 algunos bloggers de mucho éxito tuvieron acreditación periodística.

Lo cual me hizo recordar que el otro día soñé que era reportera en esa misma cumbre, y que entrevistaba a Obama y a Zapatero (por separado). Mis sueños siempre son raros y este también tenía sus tintes subrrealistas, aunque hay algo claro: yo quería estar ahí.

Y es que ya he confesado mi pasión por los políticos, aunque no es precisamente en tono periodístico. No quiero ser periodista, porque yo soy tremendamente subjetiva, pero estoy apasionada por la prensa, soy amante del papel de los periódicos, de las mesas de los telediarios, y sobre todo, soy amante de los micrófonos (muchos pueden dar fe). Quizás por eso amo a una cuasi periodista, ¡ahora tiene todo más sentido Lilihana!

¡Es real!

Cuando uno escucha a los políticos decir que hacen tal y cual ley, y que esto nos dará tal y cual cosa, resulta gracioso verlo aplicado en la calle. Desde aquella polémica ley que retiró el tabaco de todos los centros de trabajo y unos cuantos de ocio, no recordaba vivir la aplicación de nada tan de cerca.

Pero el otro día, yendo hacia la biblioteca me tocó bajarme del autobús a mitad de camino porque la calle principal estaba cortada por obras. Así que me puse a andar calle arriba, cuando me encontré con la calle en obras y el típico cartel que dice de donde sale el dinero para las mismas y que obra se hace exactamente. Qué sorpresa la mía al descubrir que los fondos que la financiaban eran los del Fondo de Inversión Local para el Empleo, esos que hace unos meses anunciaba Zapatero como medida estrella ante la crisis.

La pena fue descubrir que la obra no era para arreglar la calle (que buena falta le hace), sino para soterrar los contenedores de basura, que no es otra cosa que levantar el suelo y meter los cubos bajo tierra, algo que sinceramente, no veo tan importante y necesario. Pero bueno, así es Colmenar Viejo, de cada tres cosas que se hacen, una es útil y el resto son tonterías en el mejor de los casos, y ataques contra el ciudadano en el peor.

Abro sección/etiqueta para este y otros pueblos de mi alrededor, que son un caso aparte de la sociedad y geografía españolas, para bien y para mal.

Un popular en la cámara vasca

[Nota aclaratoria para los poco enterados de la política española: Tras las elecciones en esa zona clave del España (por sus habituales intereses de independencia del país) llamada País Vasco (o Euskadi), en las cuales lograron mayoría de votos partidos no independentistas, las últimas noticias indican que no solo gobernará el socialista (no nacionalista, algo nunca visto) Patxi López la región, sino que el parlamento de la misma lo gobernará un partido de derechas (el PP, Partido Popular) cuyo éxito electoral allí siempre ha sido escaso.]

Sí, ya sé que lo importante parecer ser lo de Patxi, pero hoy, leyendo en el 20 minutos (qué triste es enterarse de algo así en un diario gratuito) descubro que a cambio del apoyo, los del PP se quedan con la presidencia del parlamento vasco. Un cargo al que no otorgo más importancia que la simbólica. ¿Quién podía imaginarse que acabaría presidiendo el PP alguna cosa en el País Vasco? Yo sinceramente lo veo medio utópico, parece increíble que un partido que era el patito feo de Euskadi, que no ha tenido protagonismo hasta hace muy poco vaya a poder gobernar la cámara vasca. Que no digo que este en contra, lo veo lógico, normal y un precioso cambio, a pesar de que no me gusta el PP. Pero lo veo muy destacable.
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¡Qué ganas tengo de que elijan a Patxi ya! A ver que tal lo hace.

Abrazos, besos y muchos te quieros

Dicen que somos iguales y mienten como bellacos. Que tenemos las mismas oportunidades. Y vuelven a mentir. Que compartimos. Y mienten un poco más. Me pregunto cuantos hombres van metiendo la mano en los váteres de sus casas para limpiarlos, me pregunto cuantos hombres han cortado las uñas a sus hijos sin que nadie se lo dijera, me pregunto cuantos hombres no han podido seguir con su ritmo de trabajo porque tenían un hijo a su cargo, me pregunto cuantos hombres planchan, cuantos recuerdan los cumpleaños de toda la familia, me pregunto cuantas mujeres más morirán para que ellos se den cuenta de que las cosas no están para nada igual.

Y os contaré un secreto. Cuando era niña, me dije que quería triunfar, que quería hacer grandes cosas, que quería dejar huella. Y pensé que (como todos), quería tener hijos, cuidaros y educarlos. Pero veía a mi madre dejarme en el colegio a las siete de la mañana para irse a trabajar y me lo pensé mejor. Me di cuenta de que no iban a poder ser las dos cosas, que tendría que escoger una de las dos, porque si tenía hijos tendría que criarlos en un 75% (y me quedo escasa) yo. Y no podría dar todo lo que quisiera y tuviera que dar en mi carrera. Elegí lo primero, por cierto, me quedé con el trabajo.

Pero el día de la mujer no es un día para decirle a los hombres cuan equivocados están, ni para contar cuan mal están las cosas. Es para dar un abrazo, un beso y mucho amor a aquellas cuya profesión es ser mujer. A aquellas que se matan, ayer, hoy y mañana, en su casa, en su trabajo y en un río porque las ahogaron. Hoy es el día de dar las gracias al llamado sexo débil, que una vez al mes se quiere morir por ser mujer (pero sigue como si nada pasara) y que el resto de días se pregunta cuando acabará todo lo que tiene por hacer. Así que, señoras y señoritas, acordaros de que sin vosotras, el mundo no sería lo que es.

Y os dejo con Forges, que sus viñetas del día de la mujer, siempre me emocionan.

Mi España

Este país tiene un problema. Se llama "querer mucho a la tierra" y "no quererla nada". Yo estoy en el grupo dos, pero os lo voy a explicar un poco mejor, para que los latinos dejen de preguntarse, porque rayos a algunos no nos gusta nuestra bandera y porque rayos nos importan a todos tanto las elecciones del País Vasco, que al fin y al cabo son elecciones para el gobierno de una región.

Hace muchos años (pero tampoco demasiados, y esto es importante), un dictador gobernó España, y gritó Viva España en cada acto, colocó la bandera de España en todos lados, e hizo, del amor a España, un sinónimo del amor a su régimen. Con el tiempo el dictador se murió, y llegó la democracia. Pero la democracia tenía la misma bandera y el mismo Viva España del dictador. Las heridas de esa dictadura aún están abiertas, y aquellos cercanos a las ideas franquistas aún entonan el Viva España y visten la bandera como la de sus propias ideas. ¿Cómo puedo así amar a mi bandera y a mi país, si personas cuyas ideas me parecen detestables han hecho suyos esos símbolos? No me sale, de verdad, no me sale. Si miro a mi bandera, sigo viendo ideas impuestas, dictadura y atraso. En ella no soy capaz de ver la democracia, la libertad y la tolerancia por la que se lucha aquí. Así pues, no soy española de corazón, ni estoy orgullosa de donde nací, porque creo que aún conservamos los símbolos y las ideas de un pasado al que no aprecio en nada.

Pero hay más. Como los indios americanos que protestan hoy por haber sido maltratados y censurados por sus colonizadores en el pasado, en España hay muchas culturas, historias y lenguas que un día se aplastaron para que la ya famosa bandera del ya famoso dictador fuera la única reinante. Por esa historia, por esa cultura y por esa lengua y por la independencia de estas, lucharon y luchan muchos, legal e ilegalmente, hasta el punto de matar, torturar y secuestrar por ello (y estoy hablando ahora, nos guste o no, del terrorismo). Curiosamente, algunas (y digo algunas, que no todas) de las regiones que reclaman derechos para su cultura son las más ricas del país. Y si juntamos dinero con ideas, represión con libertad y terrorismo con independencia, tenemos el cóctel para que trabajar con la política, y con ella con las leyes y con el sentimiento de España, sea como entrar a la cueva de ogro e intentar robarle el mazo sin despertarle. Algo que requiere de mucha delicadeza, negociación y uso de la ambigüedad de la palabra.

Tenemos partidos a los que les encanta España (y con ella la bandera y esas cosas de las que ya hablé); a los que no les gusta nada y se pasan la vida molestando (a estos les ilegalizan cada dos por tres); a los que les gusta su región y les importa un pie el resto (tanto así que sólo piden para ellos y al resto que les den); a los que les gusta tanto su región que tienen el sueño de separarse de España (y se creen que si se separan van a aguantar solitos, ¡ja!) y a los que prefieren no opinar muy alto porque se pegan a quien más les conviene en cada momento (estos son los míos). A todos estos, les tenemos metidos en el parlamento, pegándose por el dinero, las ideas, la libertad, la represión, el terrorismo y la independencia. Llevándose muy bien a ratos, y muy mal a otros ratos, pactando y rompiendo pactos, pidiendo, dando y quitando.

Y ayer; en la que sin duda es la región más región de todas, la que más se pelea por ser lo que es, por estar en España y por no estar, la que no termina aún de no tener muertos por la causa, la que ha llegado a generar hasta la división de un gran partido por no ponerse de acuerdo; ayer, pasó algo. El pueblo votó, y les dijo a quienes tanto ha querido alejarse de España, a quienes han gobernado desde siempre, que se acabó. Que les gusta su lengua, su cultura, su historia y su tierra, pero que también les gusta España. Han dado el voto a todos y a ninguno, y ahora más que nunca, toca llevarse bien, pactar, negociar y dar. Toca cambiar.

La imagen del problema (y su solución)


¿No os dan miedo? Porque a mi sí, y mucho. Qué cara de circunstancias, de "la estamos cagando como nunca", que mala leche parecen tener todos, que ganas de salir corriendo.

Inciso para el que no conozca la foto. El plana mayor del PP (para los de fuera, partido de la derecha española) haciendo una comparecencia todos juntos tras Rajoy (el "líder" del partido), defendiéndose ante lo que les ha caído encima. Corrupción, secretos y dossieres, el retorno.

Han quitado protagonismo a la crisis y a sus más de tres millones de parados, que ya es difícil. Rajoy se quedó con una buena cuando se negó a dimitir al perder (por segunda vez) las elecciones. No llega a 2012, eso de seguro. Será divertido ver cuál de todos esos de la foto será el próximo candidato a la presidencia. Lo único que se puede saber de eso, es no será elegido en unas urnas, sino en un campo de caza.

Ay, Obama

Ya era mi preferido cuando se peleaba con Hillary en las primarias, y es que para mí, en la política americana el partido demócrata es como el PP, y Hillary la "Espe" me olía a Esperanza Aguirre de modo increíble, por muy mujer que fuera.

Él, en cambio, me recuerda más a ZP (ya quisieran tanta izquierda, ¡já!) y es que me pasa como me pasaba en aquel 2004 lejano y pintado de colores, que me enamoro del Presidente cuanto más le miro. No sé que me pasa a mí con el poder, pero los políticos me encantan. Y es que además de tener el discurso tan lleno de nuevas ideas para un país que se merece un renacer urgente; tiene una sonrisa genial, de esas enormes y brillantes, que transmiten alegría y una elegancia asombrosa, así como de "quedo bien en cualquier lado".

Total, que si alguno conoce a un presidente soltero, que haga el favor de presentármelo.